La orquesta a través de la historia de la Música.

Columna: Sinfoniando y de Concierto

Muy buenos días, amable lector.

En el presente ejercicio de exploración histórica nos permitiremos a responder a la pregunta: ¿Cómo llegó el ensamble orquestal a ser lo que es hoy?

La palabra ‘orquesta’ viene de la Grecia antigua, y solía significar el lugar específico donde el coro en las tragedias cantaba, bailaba, y tocaba sus instrumentos. La orquesta moderna nació cuando el género operático fue creado alrededor del año 1600.

Brevemente, repasemos la evolución de la orquesta de manera cronológica:

Originalmente compuesta de cualquier instrumento disponible, durante el Barroco la orquesta se centra principalmente alrededor de las cuerdas, con el violín como el instrumento principal. Contaba entre 10 y 30 ejecutantes, de nuevo casi todos a cargo de un instrumento de cuerda. Un Clavecín (Clavicémbalo) se usaba para mantener el pulso y dar consistencia al grupo armónicamente.

Los compositores clásicos explotaron las características individuales de cada instrumento, y empezaron a exigir específicamente cuales deberían ser usados. Principalmente porque cada obra clásica enfatiza una mayor variedad y cambios mucho más rápidos en color tonal.

Al lograr completa independencia de la Opera, y enfrentar el creciente número de instrumentistas necesario para tocar una sinfonía, la planta orquestal creció rápidamente, las orquestas románticas contaban con hasta cien o más músicos de planta, tenían un mayor componente de metales con roles protagónicos, e introdujeron instrumentos de teclado y arpas.

De la conformación del instrumento orquestal:

Con hasta 60 instrumentistas, los ensambles clásicos ayudaron a definir las cuatro secciones orquestales: Cuerdas, Maderas, Metales, y Percusión. Los primeros violines normalmente toman la melodía con el apoyo de los segundos violines y la cuerda baja, quienes en turno proveen el acompañamiento. Las maderas vierten colores armónicos y a menudo reciben roles protagónicos. Los metales, principalmente cornos y trompetas, proveen su poder en momentos de intensidad sonora y llenan la armonía, aún sin recibir la responsabilidad de llevar la melodía. Los timbales, normalmente dos de ellos, se usan para articular el ritmo y traer énfasis agógico.

En general la música misma creció en dificultad y expandió su extensión emocional y rango intelectual. La orquesta moderna típicamente cuenta con entre 75 y 100 músicos. Algunos ensambles con menos intérpretes se autodenominan Sinfoniettas, y grupos con menos de 40 integrantes se convierten en una orquesta de cámara.

De la disposición en el escenario:

De manera regular las cuerdas se ubican inmediatamente después del director, y se dividen en violines primeros y segundos, violas, cellos, y contrabajos. Invitados regulares en el repertorio, las arpas y el piano se sientan cerca a los violines.

El siguiente grupo se denomina el grupo de alientos, dividido asimismo en dos grupos: maderas y metales. Las maderas cuentan regularmente con flautas, oboes, clarinetes, y fagotes. Luego tenemos a los metales, conformados por trompetas, cornos, trombones, y una tuba.

Esta espléndida formación cierra con la percusión, iniciando con los timbales y terminando con virtualmente cualquier instrumento que el compositor pueda necesitar. Todos estos músicos se reúnen de manera regular para que podamos disfrutar juntos de esta aventura sónica.

Agradeciendo su lectura constante de esta columna, me permito también unas pocas palabras de incentivo, pues su compañía en nuestros conciertos es invaluable: Nunca deje de explorar, preguntar, requerir, y buscar música de calidad.

Cada día, mientras mas música se perciba con atención, en mejores oyentes nos convertimos.

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